Ausencia pastoral

La mayoría de los fines de semana estoy en algún distrito o iglesia dirigiendo seminarios y encuentros para matrimonios. Normalmente se juntan todos los miembros de las iglesias casados, suelen invitarse personas que no pertenecen a la congregación y en muchos casos, asisten varones y mujeres sin sus compañeros que no son cristianos y que no aceptan participar. Indistintamente del lugar, dichas actividades son un motivo de reflexión, de análisis y de camaradería cristiana. Todos aprendemos.

Sin embargo, hay algo que me preocupa cada vez más. Quisiera tener una respuesta pero no la tengo. Ya hemos dirigido casi 100 de estos encuentros en 16 países, y en todos se da una constante que resulta desalentadora. No importa en qué lugar sea o cuántas personas se habrán de reunir, en la mayoría de las ocasiones, salvo en excepciones que recuerdo muy bien por lo poco habitual, los pastores y sus esposas no asisten a los encuentros matrimoniales.

¿Qué será? ¿Creerán que ya saben todo y no necesitan aprender más? ¿Tendrán la idea que como pastores sus hogares son perfectos? ¿Supondrán que otro pastor no tiene nada que decirles a ellos? ¿Creerán que parecer vulnerables frente a sus membresías perderán autoridad? No tengo una respuesta. Desde mi perplejidad no sé qué decir.

Lo preocupante es que en cada ocasión los hermanos manifiestan su perplejidad frente a la ausencia de sus líderes espirituales. Me aflige pensar que se pueda estar dando un mensaje confuso a las personas. Me preocupa que los pastores puedan pensar que ellos están inmunes a los peligros que enfrentan hoy las parejas cristianas. Que digan con su actitud esto es lo que "ustedes" necesitan, no nosotros.

Quisiera hacer algo, pero no sé qué. Al menos, comienzo a hablar de un tema que cada vez es más preocupante. Muchos pastores están perdiendo el ministerio simplemente porque sus hogares fracasan. Es hora de tomar en serio algo que nunca debería haberse perdido de vista: La fragilidad humana.

¿Qué podríamos hacer? ¿Qué hacer para que los pastores entiendan la necesidad de cuidar sus hogares? El silencio otorga, así que el hablar del tema, es bueno en la medida que la reflexión sirve para tomar decisiones.

5 comentarios:

  1. Pienso que el día que ellos sean concientes de que son seres humanos, pecadores,propensos al mal, darán un gran paso para el cambio. Ademas, estamos hablando de un ministerio donde el énfasis de modelo debe primar en el corazon del miembro de iglesia. Lamentablemente ese modelo se atenua en la vida del Pastor y su familia. Oremos para que eso no nos suceda a nosotros que estamos por salir al campo, para servir a la iglesia del Señor.

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  2. Quizas, por miedo a que los demas crean que yendo a un encuentro matrimonial los demas piensen que; si su matrimonio esta en problema o que ellos no saben como aconsejar a las parejas, que pena, daura

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  3. Pr como esposa de Pastor se que es un poco complicado hablar de estos temas abiertamente.Yo misma he vivido el hecho de sentirme un poco desplazada por la iglesia. El esposo y pastor se ocupa mas de los problemas de afuera que los de su propia casa. Que puede hacer una esposa y madre? Seguir callada y apoyar el ministerio del esposo por el que diran..

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  4. No estoy de acuerdo con la posición de "seguir callada y apoyar el ministerio del esposo, etc. etc." Así estamos...

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  5. Cuando apoyas en silencio, sin decir nada, terminas convertida en un cero a la izquierda... no importas... eso no es ser esposa de pastor, es ser esclava.

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