Saludo a la muerte

Una amiga está muriendo. Y no puedo dejar de pensar en que la muerte nos ronda a cada instante.

La semana pasada dije unas palabras de aliento en el funeral de un gran amigo, nos conocimos poco, hablamos mucho. Era como mi abuelo. Un hombre pequeño de estatura pero grande de corazón. Llegué a amarlo como se ama a alguien que se ha tenido siempre. El Dr. Eleodoro Rodriguez, el "viejito", como lo llamaba cariñosamente, partió. Ya no está. Ayer vi a su viuda caminando sola, algo dificil de entender para quienes los vimos siempre juntos. Sentí un gran pesar sólo al verla, pero también me embargó una gran alegría. Por un momento palpé la contradicción de la vida. Tristeza por la partida. Alegría por el ejemplo y la osadía de mantenerse tantos años como matrimonio.

No nos recuperábamos aún del impacto de esa muerte, cuando supimos que en un accidente había muerto otro amigo, el Dr. Enrique Traiyer, en Europa, mientras conducía en dirección a un evento religioso-académico.



Anoche supe que una amiga nos está dejando. El cáncer carcome su cuerpo. Lo que pensé es que no tuve la oportunidad de despedirme ni de Eleodoro ni de Enrique. Lamento tener que despedir a los amigos en el cementerio. Quisiera haberme despedido de ellos en una fiesta, mientras tenían la oportunidad de escuchar cuan importantes eran para nosotros.

Ojalá cambiáramos nuestra actitud y comenzáramos a celebrar las bondades de los vivos, mientras los tenemos, y no decir esas palabras elocuentes, llenas de sentimiento y emoción que decimos frente a un féretro silente, cuando ya los que amamos no nos pueden escuchar.

Desde aquí, te saludo muerte, pero por sobre todo, le doy loas a la vida, y a la existencia de los amigos que hemos amado. Quisiera que dijéramos a nuestros amigos cuán importantes son para nosotros, ahora, cuando nos pueden escuchar, cuando pueden sentir nuestro aliento y nuestras palabras.

En el cementerio, nuestras palabras llegan tarde.

Flores para los vivos, no para los muertos.

1 comentario:

  1. Las palabras son penetrantes hasta lo profundo, experimento con Ud Doctor acerca de la muerte,
    cuanto aun se alegrian muchas personas si se les da mucho pero cuando llega la muerte, llegan tarde las palabras cuando ya estan sobre su tumba. vivir como si fuera el ultimo dia de nuestro existir, pero rodeado poraquellos que son los que llamamos amigos
    saludos a esa muerte cruel, pero alegre porque se que los volveremos a ver.

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