Sólo los servidores lo entienden


Dr. Miguel Ángel Núñez

Casi todas las semanas estoy en algún lugar diferente enseñando, dirigiendo un seminario o predicando, así que no tengo mucha oportunidad de escuchar alguna predicación. Cuando llego a hacerlo, en general, suelo ser muy crítico con lo que escucho no puedo evitar el análisis, la reflexión y a la verificación de la validez de argumentos.

Este sábado escuché una predicación de mi amigo el Pr. Fernando Velazco y quedé gratamente impresionado por la sencillez y profundidad del mensaje. Toda una proeza en un contexto donde muchos predicadores se caracterizan por un lenguaje rebuscado, la manipulación y la falta de profundidad en lo que dicen, cayendo en la hipérbole, la repetición vacía de contenido, la reiteración abusiva de conceptos tomados fuera de contexto, el emocionalismo barato, la exhortación que en realidad parece un regaño colectivo, los gritos destemplados creyendo que por gritar la audiencia va a despertar de su soporífero “mensaje”, y así sucesivamente.

La predicación de Fernando reforzó la idea que hace mucho tiempo tengo que es posible expresar grandes verdades sin recurrir a los efectismos de muchos predicadores que perdieron el rumbo y han convertido los púlpitos en lugares extraños, donde lo menos que se ve es la lógica de un mensaje coherente, centrado en Cristo y pleno de armonía reflexiva.

Voy a hacer una síntesis de su mensaje con algunas reflexiones personales, pero honor a quien corresponda. La idea y la estructura es de Fernando, y las buenas ideas hay que comunicarlas. Las reflexiones son mías, así que las críticas las recibo yo.

La predicación se basó en Juan 2 y el milagro de las bodas de Caná. Cuando anunció la lectura pensé prejuicioso para mí mismo: ¿Qué más se puede decir que no se haya dicho de ese pasaje? Me equivoqué. Le dio un giro novedoso a una historia archiconocida y de paso, me tapó la boca… cosa difícil de hacer.

Partió diciendo que en la historia hay varios personajes claves que a veces pasamos por alto. La madre de Jesús, que es la que inicia todo. Jesús mismo y sus discípulos. Los otros invitados a la fiesta. El maestresala y el novio y los servidores.

A veces, al observar una historia bíblica nos concentramos en los aspectos medulares y no nos damos cuenta que las mejores lecciones están en los detalles, que es finalmente donde están expresadas las mejores lecciones.

La madre de Jesús

Cuando se observa la situación la madre de Jesús no le pide un favor a Jesús. Simplemente le dice que hay una necesidad y le dice que la solucione. La actitud de ella en muchos sentidos es la de una madre que no se para a pensar que está frente al ser humano más portentoso del universo, sólo es su hijo y le da una instrucción.

Jesús tiene un amago de respuesta, pero le hace caso. Simplemente sigue las instrucciones. De algún modo su madre entendió que era el momento. Por eso, sin dar tiempo a alguna reacción de Jesús la madre se dirige a los sirvientes y les dice:

─Hagan lo que él les diga.

La actitud de Jesús

Jesús va a hacer un milagro. Él lo sabe, pero nadie más comprende el momento, sólo él. Pero no llama a sus discípulos y les dice:

─Miren, voy a hacer un milagro. Quiero que sean testigos para que lo comuniquen a otros.

No llama a una rueda de invitados para que se haga propaganda del milagro. Simplemente, en solitario, con la presencia de los servidores realiza una acción extraña. Pide agua cuando se necesita vino. Eso todos lo sabemos. Lo que no caemos en la cuenta es que Jesús no está buscando efectismos ni tampoco está preocupado por la imagen.

A veces, en procura del “cumplimiento de la misión” estamos tan preocupados por el qué dirán y por la imagen que olvidamos el sentido de lo que hacemos. No falta quien en su afán de dar a conocer, hace que se pierda la orientación correcta de lo que se realiza y simplemente esté más preocupado del aplauso que de satisfacer una necesidad. Jesús no cayó en ese juego tan complejo en el que caen algunos predicadores de hoy.

Los discípulos

Llama la atención que cuando Jesús realiza el milagro ninguno de sus discípulos está a su lado. Jesús no los llama de testigos, no está buscando alabanzas ni aplausos.

Es probable que estuvieran en la fiesta, conversando con la gente y mezclados con todos. No sabemos con exactitud quienes están, si es que alguno está. Lo que en sí mismo es una lección. Los discípulos verdaderos no necesitan estar presentes para entender el accionar milagroso del Maestro, sólo saben que la sola presencia de Jesús produce cambios donde quiera que esté. No es el predicador, no es la organización, no es la doctrina, no es la sapiencia humana, es simple y llanamente Jesús.

El maestresala

Los sirvientes llenan las seis tinajas. Cada una de ellas contenía 100 litros de agua, así que al llenarlas hasta el borde son 600 litros de vino el que se produce. Pero, no hay una ceremonia, ni un momento espectacular, ni siquiera un grito del cielo o un chispazo relampagueante, nada de eso. Los milagros de Dios no necesitan de flashes ni cámaras de televisión.

Cuando se termina de llenar la última tinaja, al instante de estar llena, Jesús simplemente dice:

─Ahora saquen un poco y llévenlo al encargado del banquete.

Los sirvientes, que sí saben lo que ha ocurrido se lo llevan al encargado, y según mi amigo Fernando, este hombre protagoniza “el mayor ridículo de la historia”. Sin preguntar nada, sin hacerles caso a los sirvientes, que seguramente quisieron explicarle, siguiendo la lógica humana de siempre toma a un lado al novio y lo alaba. Le dice:

─Todos sirven primero el mejor vino, y cuando los invitados ya han bebido mucho, entonces sirven el más barato; pero tú has guardado el mejor vino hasta ahora.

Es ridículo porque está dando gloria a quien no corresponde. El milagro lo ha hecho Cristo pero las alabanzas las recibe el novio.

¡Cuántas veces hemos visto el mismo espectáculo! “El ridículo más grande de la historia”. “El pastor x bautizó 100 personas, merece un aplauso. El hermano X ha dado X estudios bíblicos y la gente ha tomado una decisión. La predicación del pastor X ha sido fenomenal, los jóvenes pasaron en masa para tomar una decisión”. Frases que todos escuchamos. El milagro de la conversión atribuido a otro. El maestresala alabando al novio. Dando honor a quién no corresponde mientras Jesús está entre bambalinas en silencio.

El novio

Los silencios de la Biblia son tan importantes como las palabras. El novio, que no tiene la más mínima idea, se queda callado, lo que en sí es otorgar, en otras palabras aceptar un honor que no merece, pero tampoco pregunta.

¿Cuántas veces hemos aceptado honores que no nos corresponden? Recibir honor por la conversión de alguien es aceptar mérito por un milagro en el que no hemos tenido parte. A veces, actuamos con “complejo de Espíritu Santo”, como si la redención de otros dependiera de mis esfuerzos personales y Dios dependiera de nosotros para la salvación del mundo. Nos olvidamos que el milagro lo hace Cristo, no nosotros.

Los otros invitados

En medio de la fiesta, la gente, ajena a lo que ocurre detrás de bambalinas sólo está preocupada de lo que ocurre en el jolgorio de la celebración. Comen, beben, conversan, ajenos a cualquier contingencia.
Así ocurre siempre. La mayor parte de las personas están ausentes de los grandes acontecimientos. 
Simplemente reciben bendiciones sin saber de dónde proceden. Beben un vino milagroso sin saber que es fruto de un hecho producido por el mismo Dios. Pero extrañamente, para la mentalidad humana, Dios no está preocupado por recibir loas o alabanzas. Él se goza simplemente de que los humanos reciban sus bendiciones.

Jesús no se para frente a los invitados y les dice:

─Tengan cuidado, sepan bien que el vino que van a beber es fruto de un milagro.

Cristo no es de aplausos e informes de resultados. Él sólo quiere que las personas reciban sus bendiciones. Nada más.

Los sirvientes

En toda esta historia los protagonistas más importantes son los sirvientes. Ellos juntan el agua, que es lo único que pueden hacer y contemplan, maravillados, el milagro.

Sólo los que sirven a Jesús, los que están cerca de él, los que contemplan los verdaderos milagros. Están detrás de bambalinas. No reciben el honor, ese se lo dan a la persona equivocada. Pero ellos saben, conocen perfectamente a Jesús. Son los primeros en adorarle. No necesitan de discursos ni efectismos. Están cerca de Jesús. Han hecho su parte, pero saben bien que el milagro es de Jesús. Conocen perfectamente sus limitaciones. Contemplan de cerca el rostro apacible de Cristo y saben que él no está buscando aplausos ni honores. Sólo quiere hacer un milagro. Los verdaderos servidores están detrás de bambalinas, haciendo lo que corresponde, ni siquiera reclamando porque el honor se lo lleva otro.

El maestresala, el que dirige, el que generalmente está preocupado porque todo funcione bien, comete el absurdo error de actuar sin preguntar, sin darse el trabajo de hablar con quienes debe hacerlo, es decir, con los sirvientes. ¿Cómo se habrá sentido cuando se enteró que hizo el ridículo más grande de la historia? El novio que recibe el honor que no le corresponde, ¿habrá entendido alguna vez que la historia veló su nombre para que no pasara más vergüenza al recibir loas que no merecía?

Los héroes de la historia son los sirvientes. Hicieron lo que Jesús les indicó. No hicieron más ni menos, sólo lo que él les dijo y contemplaron el ridículo del maestresala, y vieron la actitud del novio al recibir honores que no le correspondía. Sin embargo, ellos sabían lo que sólo saben los que están cerca de Jesús: Dios obra milagros, en la forma y en el momento en que él lo desea.

Copyright: Dr. Miguel Ángel Núñez

20 comentarios:

  1. Debería venir a darle alguna instrucción a mi pastor, que la mitad de las veces la mayoría no entiende de qué está hablando... Gracias por el mensaje.

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  2. Me gustó mucho el enfoque sencillo pero profundo que le dió a Juan 2 de las bodas de Caná, es así como deberían predicar los pastores con la misma sencillez con la que predicó Jesús, justamente para que la gente entienda los mensajes y sin utilizar palabras rebuscadas que aveces nadie entiende :)

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  3. David Aarón Ponte6 de febrero de 2012, 11:19

    Gracias por el mensaje.

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  4. Totalmente de acuerdo, como me duele cuando en las iglesias y pulpitos presentan a "eminencias" y se olvidan que su "sabiduria" proviene de Dios, cuando promueven a "poderoso pastor"... lo he visto y me duele el corazon porque categorizan sin tener en cuenta que la Verdadera obra la hace Dios. Muchas gracias por compartir este hermoso e importante analisis.

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  5. Es cierto pastor, por lo visto fue un buen mensaje, me hubiese gustado escucharlo, pero gracias por redactarlo, me ayudó a reflexionar sobre el sensacionalismo y orgullo que se vive hoy en día adoptado por muchos en su predicación, sin tomar en cuenta al que Obra Milagrosamente sin buscar vanagloria alguna.

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  6. Simplemente extraordinaria critica y mensaje.

    Según nosotros hacemos "la obra misionera o la obra del Señor" (muchos ni entienden los conceptos) que ridículos;pero se nos olvida el Señor de la obra. Hay tanto afán de "plataformismo" en todos los círculos cristianos( y lo he visto mucho en el adventismo, entre pastores, en donde la mayoría tiene complejo o de Mesisa o Cantante), que es una vergüenza y lastima.

    Gracias por la predicación "sana"; ya estoy fastidiado de los "Gritones y cuenta Chistes.

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  7. Elizabeth Sandoval6 de febrero de 2012, 11:21

    Lindo mensaje! siempre me ha causado incomodidad el hecho de que se use el púlpito para adulaciones y exaltaciones baratas, donde lo único que se consigue es desviar la atención del único que merece nuestra atención JESUS. Ojalá y se cambie esa cultura equivocada que nubla la mirada y confunde el objetivo.

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  8. Jjejejejejej esto de los gritos me los sé de memoria. En mi país se estila mucho usarlo para "despertar" a quienes se duermen en su sermón.
    Me gustaba mucho leer Elena de White en mis momentos libres, tiempo del cual no disfruto actualmente. De eso, hace ya varios años, si bien recuerdo (o tal vez mal) leí en uno de sus libros que el sermón debe ser sí o sí CRISTOCENTRICO. El que sube al púlpito debe incluso evitar hablar de sus anécdotas y convertir el púlpito en un lugar cómico (es correcto lo que leí?). Pues tristemente ese "estilo" se ha perdido creo con los años. En toda la historia de mi vida he oído sermones y sermones y sí, muchos de ellos cargados de "orgullo", que el que los oye, sale más perdido de lo que entró.
    Cuánto cuidado deben tener las personas que pisan el púlpito, que de por sí, aunque no sea un lugar santo, es el lugar desde donde se predica la Palabra de Dios.

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  9. Me podría compartir el mensaje para subirlo a mi web?
    Gracias

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  10. Tremendas reflexiones!!! Cuantas cosas edificantes se pueden sacar de la Biblia, si solo dedicaran un poco de tiempo los encargados de alimentar a la grey! Pero desgraciadamente, nadie da lo que no tiene, de ahi que los mensajes que mas abundan son solo un poco de "agua con azucar"... (!Si algunos al menos pudieran detenerse a leer esas cortas lineas escritas por M. A. Nunez!) Ah, y no olviden leer los comentarios que escriben al final. Son bien graficos y reales.

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  11. Hermoso mensaje, sencillo, pero complejo y rico, jamas escuche o lei algo asi con una descripcion de cada personaje y como transportarla hacia nosotros, espero que siempre estemos en el grupo de los siervos, saludos…. Bendiciones...

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  12. ¡Gracias! Una vez más la hizo. Qué bien expresado en tan pocos párrafos y ha desterrado algunas prácticas que parecen "santas" pero que en realidad son una perversión... Gracias.

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  13. fue uno de los pocos sermenos que he escuchado de fer quisas por que se dirigio a nosotros pero el enfoque que le dio y el tiempo nunca lo espere haci.

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  14. que bueno pastor se siento muy feliz nuevamente ver esta aportando sus conocimiento para el avance de la iglesia

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  15. El Pr. Velazco deberia escribir tbn para compartir el don de la sencillez sin implicar despojarse de la profundidad y el analisis. Gracias por compartir a ambos.

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  16. Gracias por compartir este analisis, realmente practico.

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  17. Me he sentido identificada con su análisis, a veces siento que la iglesia se conforma con cualquier cosa que se predique, y son pocos los mensajes sencillos pero con profundidad de contenido. Lastima que algunos pastores creen que lo que es eficaz son los métodos humanos, por eso ahora tenemos los clones de Bullón, de Rojas, y de otros. Ojalá imitarán a Cristo!!!

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  18. Excelente análisis, ojala y podamos difundir esta critica para que los dirigentes de nuestras iglesias se pongan a trabajar

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  19. en algunas ocasiones mis hermanos sencillos han podido mostrar lo especial del evangelio de Cristo... que sus destellos puedan estar entre nosotros mas a menudo

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