El pecado de pensar diferente


Dr. Miguel Ángel Núñez


Puede parecer absurdo calificar la independencia de pensamiento como “pecado”, pero hay ciertos grupos que así lo sienten, y de esa forma lo vivencian.

El concepto “pecado” no necesariamente tiene una connotación religiosa. Supone una transgresión a lo convencional y a lo que se considera como lícito y políticamente correcto.

Unidad de pensamiento vs uniformidad

Una confusión común es creer que “unidad de pensamiento” es “uniformidad”. Es decir, creer que estar de acuerdo es que todos piensen “igual”. Una idea muy tradicional en grupos religiosos y políticos. Lamentablemente, eso va en contra de una característica fundamental del ser humano que es la individualidad.

Sostener que la unidad implica uniformidad es atentar en contra del ser humano. Una persona capaz de pensar, siempre generará pensamientos que en algún sentido son diferentes a otros.

La uniformidad supone la anulación de la individualidad. Cuando se pretende que todo el mundo tenga el mismo tipo de pensamiento, se anula un valor fundamental que es la capacidad de ser único. Esta forma de pensar lleva a excesos como:
  • Manipulación. La ignorancia favorece la manipulación. 
  • Falta de respeto. Porque se tiende a rechazar a todo aquel que se salga de la “norma uniforme”. 
  • Fanatismo. Porque se tiende a tener apego estricto e irrestricto a la coma y la letra de lo establecido como uniformidad. 
  • Extremismo. Es una tendencia típica de los seres humanos que cuando se establece la norma por sobre el individuo lo que se crea es un ambiente tóxico. 
  • Persecución. Se tiende a perseguir a todo aquel que escapa a lo normativo o que se salga de lo que la uniformidad dicta. 
  • Violación de derechos. En la práctica se niega el derecho a la libre conciencia y libre expresión, porque en un contexto de uniformidad la opinión libre se la lee como disensión, rebeldía o atentado contra el buen funcionamiento del grupo. 
La uniformidad es un criterio que establece un solo pensamiento, sin dar lugar a la discrepancia. El peligro de la uniformidad es que se tiende a absolutizar una forma de pensar, como si fuera la única manera de resolver un problema o la única perspectiva posible. A lo largo de la historia todas las dictaduras religiosas, políticas, económicas o sociales, han tenido como denominador común dicho planteamiento.

Consenso y discrepancia

En esta misma línea de pensamiento, es peligroso equivocar la función del consenso, que no es otro que buscar puntos de acuerdo para poder sentar bases para poder avanzar. Suponer que el consenso es definitivo y que no admite revisión posterior, es convertir la base consensual en dogma absoluto.

La discrepancia es una característica fundamental del buen desarrollo humano. Cuando se elimina al que discrepa o se castiga el disenso, lo único que se logra es el establecimiento de la barbarie dogmática y el despotismo del que defiende la norma establecida.

No existen verdades absolutas a las cuales pueda acceder el ser humano de manera indiscutible. Lo que existen son certezas provisorias, mientras se sigue investigando y avanzando hacia otro estadio de mayor comprensión. Sostener que se tiene una verdad absoluta es auto divinizar al ser humano y eso, por lo menos, es una pretensión infantil.

La historia muestra que los defensores de verdades absolutas han terminado tomando la espada para defender su postura, quemando a sus detractores, instaurando dictaduras fascistas, nazistas, nacionalistas y todos los istas que se le ocurran, porque todas tienen un solo elemento en común: La creencia en que se tiene una verdad indiscutible, inalienable y absoluta.

La religión y la disidencia

Lamentablemente a través de toda la historia humana quienes han dado el peor espectáculo en este sentido, han sido los religiosos de todas las corrientes. A menudo la gente olvida que las peores persecuciones y genocidios han sido perpetrados por gente religiosa, muchos de ellos, cristianos.

Cuando la creencia religiosa en particular, se convierte en norma, y la adoración, liturgia, teología, dogmática, creencia o ideología en la única idea posible, entonces, se está ante una “dictadura religiosa” o “despotismo espiritual” que tenderá de todas las maneras posibles a imponer su visión particular de la religión. De allí a la persecución, eliminación e intolerancia hay un paso. Una delgada línea separa la tolerancia de la intolerancia y esa es la pretensión de tener una “verdad” que no admita discusión ni análisis.

Cuando la religión se convierte en una forma de persecución, entonces se está ante la presencia de una deformación horrorosa del verdadero sentido de cualquier forma de espiritualidad.

El otro día alguien, a manera de chanza, me decía:

─La religión es por definición intolerante. No podría existir si fuera de otra manera.

Me quedé pensando en que tal vez tenga razón, sin embargo, pensé luego que si nos guiamos por esa lógica entonces en el campo de la religión no hay lugar para el libre pensamiento, la libertad de conciencia y el ejercicio pleno de la libertad, así que concluí que la religión distorcionada es la que torna en delito el pensar diferente y persigue al libre opinante. No es la religión lo que ocasiona esto, sino una comprensión deformada de lo que debe ser una religión. En ese sentido al menos, la religión debería ser la primera en defender el libre pensamiento al ser la vocera más importante de la libertad de conciencia.

La forma de expresión es tan importante como la expresión misma

En el tenor de lo anterior, hay un punto que a veces pasamos por alto y es lo que tiene que ver con la manera en que se expresa la opinión.

El apóstol Pablo exhortaba a la gente de su tiempo diciendo:
“Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia” (Efesios 4:31).
Si en la defensa de la convicción religiosa se cae en:
  • Descalificaciones. 
  • Enojos. 
  • Gritos. 
  • Calumnias. 
  • Malicia. 
  • Hablar mal de otros (maledicencia). 
  • Rumores. 
  • Habladurías. 
  • Discriminación. 
  • Soberbia. 
  • Orgullo. 
Y cualquier conducta similar, en el fondo, le hacemos un flaco favor a la verdad misma y se termina utilizando las mismas argucias que son enrostradas a gente no creyente. Nunca un creyente debe dar el espectáculo de defender la verdad al grado de caer en conductas anticristianas, eso es una contradicción vital con la enseñanza bíblica.

La invitación de Pablo es a:
“Vivir la verdad con amor” (Efesios 3:15).
Eso implica eliminar toda conducta que tienda a producir precisamente lo contrario. La verdad sin amor es como machete en el cuello, sólo produce destrucción, nunca, corrección.

Copyright: Dr. Miguel Ángel Núñez

12 comentarios:

  1. La libertad de opinión, es un derecho por el simple hecho de ser, entes pensantes, de esa manera expresamos nuestro propio individualismo. Después de todo tenemos “libre albedrio” y la necesidad innata de opinar diferente sobre un mismo hecho.Como cristiano mi cavilación me lleva a mirar el seno de la religión. No soy ingenuo y para la mayoría es complicado que religión y libertad de expresión coincidan y coexistan en un mismo ámbito.

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  2. Raúl, sin intención de ser purista, pero para hablar un lenguaje exacto. "Invididualismo" no es lo mismo que "individualidad", lo primero alude a un vicio de la personalidad, cercano al egoísmo, lo segundo a una característica innata del individuo.

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  3. Excelente, creo que esto es lo que en la actualidad la iglesia necesita entender. Creer que un conjunto de doctrinas es sinónimo de estar en la "verdad", y pensar que no hay otras posibilidades,es un error que lleva a condenar todo lo que es diferente. Debemos comprender que es posible pensar diferente y estar en armonía. Defender posturas dogmáticas sólo lleva discusiones interminables que nada solucionan.

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  4. Excelente, creo que esto es lo que en la actualidad la iglesia necesita entender. Creer que un conjunto de doctrinas es sinónimo de estar en la "verdad", y pensar que no hay otras posibilidades,es un error que lleva a condenar todo lo que es diferente. Debemos comprender que es posible pensar diferente y estar en armonía. Defender posturas dogmáticas sólo lleva discusiones interminables que nada solucionan.

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  5. Me resulta tan difícil seguir estando en la iglesia, donde empezando por pastores y líderes, pretenden que lo que yo pienso está mal y siempre, lo que ellos postulan está bien. Me faltan el respeto al tratarme como si fuera un tarado, sólo porque soy joven y creo que las cosas deberían ser diferentes.

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  6. ESPECTACULAR ARTÍCULO

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  7. Que buen articulo, muy apropiado.Como cristiano mi cavilación me lleva a mirar el seno de la religión. No soy ingenuo y para la mayoría es complicado que religión y libertad de expresión coincidan y coexistan en un mismo ámbito.

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  8. MUY BUEN ARTÍCULO Y LOS RELACIONADOS CON EL TEMA; LA CLARIDAD, LA SERIEDAD Y SOBRE TODO LA APOYATURA BÍBLICA, SIEMPRE LO PENSÉ ASÍ, Y NUNCA ME ATREVÍ A COMPARTIRLO.. EN LO PERSONAL ME LO LLEVO PARA RAZONARLO, ESTUDIARLO Y PRACTICARLO...MUCHAS GRACIAS¡¡¡¡

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  9. Completamente de acuerdo. Mi manera de pensar es conforme a lo que dice el versículo aquel "la cizaña y el trigo deberán crecer juntos" (esto en el ámbito religioso). Si entran personas en nuestra iglesia que tengan un punto de vista totalmente diferente al nuestro y muuy alejado de lo que la Biblia dice, para mí, simplemente es seguir adorando como nosotros creemos que es lo correcto y hemos entendido en la biblia, dejando que cuando venga Dios, se encargue de juzgar al que es cizaña o trigo. Mientras tanto debemos respetar la forma de pensar de cada ser humano.

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  10. aip.mail80@gmail.com6 de marzo de 2012, 22:49

    Es posible que no lea este comentario, pero sí pensar diferente es considerado como pecado, entonces usted es un pecador. He tenido la oportunidad de leerle en algunas ocasiones y escucharle en distintas oportunidades. Comparto muchos conceptos, analizo otros y difiero de algunos más; pero, sobretodo, aplaudo el valor que tiene de pensar diferente y exponer esas ideas con total libertad. Todo pecado tiene consecuencias, el haber declarado públicamente su afición al cine y su asistencia a las salas de proyección, han levantado un "veto" para ser invitado a reuniones oficiales de la iglesia adventista. Efectivamente, pensar diferente es pecado y usted, un pecador.

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  11. Excelente articulo.. Profundo, equilibrado , racional y espiritual. Ojala todos levantemos nuestra voz para compartir a dios en forma no solo de labios sino también de corazón. Saludos!!!

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  12. Gracias por compartir tan importante concepto! Muy valiosa información, que sin duda no todos entenderan.

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