Deja de usar a Jesús como excusa

Día a día leo libros, artículos, escucho opiniones de personas religiosas, algunos me escriben, otros están en la iglesia o en congregaciones, veo noticias, y observo con preocupación que muchos usan a Jesús de excusa, como si el sólo mencionarlo tuviera la fuerza para que las mentiras que se han contado a sí mismas tuviera algún valor misterioso. Pero, no es así, excusas son excusas, y a menudo sólo sirven para eludir responsabilidades o no hacernos cargo de nuestra propia realidad.
  • JESÚS NO FUE POBRE. Cuando era niño recibió de obsequio oro, incienso y mirra. No era lata bañada en oro, era oro puro e incienso no del que venden hoy en bodegas de la Nueva Era, sino de la pura, la usada por reyes, la que cuesta caro. Entre sus discípulos había empresarios que aportaban recursos para su misión y mujeres ricas que no escatimaban dinero para todo lo que precisaba. Uno de sus discípulos, el que llevaba las finanzas, robó sistemáticamente y aún así no vivió en la indigencia. Vestía un vestido único, hecho de hilos finos, por eso los soldados decidieron sortearlo porque era una pieza de tela valiosa. Jesús no fue pobre, deja de justificar tu pobreza pensando en Jesús, eso no te sirve. Ser pobre no te hará mejor, la pobreza es un escándalo. Trabaja, esfuérzate y haz lo mejor posible para que no seas un indigente. Jesús, no te sirve como excusa para no tener los recursos suficientes, ser pobre no da mérito. Jesús no fue pobre.
  • JESÚS NO FUE DÉBIL. Trabajó toda su vida como carpintero, no los de ahora, que son sofisticados que hacen todo el trabajo con sierras eléctricas y ni aún un clavo ponen en la madera, porque usan martillos eléctricos. Jesús lo fue a la manera antigua, utilizando su fuerza, taladrando la madera con toda la energía que se requiere. ¿Por qué crees que caminó cientos de kilómetros y no se enfermó? ¿Por qué crees que soportó horas los golpes y los latigazos de los romanos? Los cuadros que lo pintan debilucho, enjuto y mostrando las costillas, no son más que un estereotipo que banaliza lo real, Jesús no fue débil. Así que no lo uses de excusa para no salir a caminar, correr o trabajar con tus manos con fuerza. Decir que Jesús era débil es un insulto a la inteligencia. ¿A ver si habrías soportado una caminata de 900 kilómetros ida y vuelta? Así que mueve tu cuerpo, sal a caminar y déjate de tonterías. Jesús no fue débil.
  • JESÚS NO FUE COBARDE. Fue capaz de enfrentarse a las autoridades más importantes de su tiempo y decirles, sin ningún tipo de sutilezas, “sepulcros blanqueados”. Se enfrentó a los más poderosos líderes religiosos que existían en sus días y los llamó “víboras”. ¿Por qué crees que no lo amaban? No cayó en las redes de la zalamería ni de la política, ni siquiera fue “políticamente correcto”, de hecho, hoy sería calificado, por muchos que están acostumbrados a decir medias verdades para no quedar mal, como una persona que no se ubicaba adecuadamente en su contexto. Deja de usar a Jesús como excusa para no oponerte a la injusticia y al mal. No uses como justificación a Jesús para no atreverte a llamar a los pecadores al arrepentimiento, aunque dicho pecador sea tu jefe o algún líder religioso prominente. Jesús no fue cobarde.
  • JESÚS NO VIVIÓ EN FUNCIÓN DEL QUÉ DIRÁN. Si Cristo hubiese procurado actuar en función de las relaciones públicas nunca hubiera llamado al rey de ese tiempo, que no es lo mismo que los reyes de adorno de hoy, zorra (Lc. 13:32). Jesús eligió el camino difícil, el de lo “políticamente incorrecto”, abrazó a los pobres cuando era mal visto hacerlo, conversó con las mujeres, cuando ni aún sus familiares varones más directos lo hacían, se relacionó con los publicanos, ladrones oficiales de su tiempo, y no le tuvo miedo a las murmuraciones ni al qué dirán. Hizo lo correcto, sólo porque sabía que lo era. Así que deja de inventar excusas, cuando tengas que enfrentar la injusticia, tendrás que tomar una decisión, o te quedas en la medianía cómoda de los cobardes que prefieren el perfil bajo y no se comprometen con nada, o das la cara y llamas al pecado por su nombre. Jesús no te sirve como excusa. Jesús nunca vivió en función del qué dirán.
  • JESÚS NO FUE IGNORANTE. Hablaba y leía al menos cuatro idiomas: Hebreo, arameo, griego y latín. Conocía los escritos de su tiempo como la palma de su mano. No temía hablar con griegos, ni con saduceos, ni con abogados (escribas), ni con nadie. Cuando hablaba no sólo lo hacía con la autoridad que le concedía su vida, sino porque sabía lo que estaba diciendo. Deja de usar a Jesús como excusa para tu ignorancia, si no sabes es porque no has estudiado y punto. Ser ignorante no asigna méritos de salvación. Aprender idiomas, leer, estudiar, analizar, reflexionar y dedicarte a leer algo más que la página deportiva o la revista de modas, no te va a enfermar ni te hará vomitar. No utilices a Cristo como excusa para tu falta de empeño, apatía y flojera. Jesús no fue ignorante.
  • JESÚS NO FUE DEPRESIVO. Caminaba horas diariamente, se alimentaba bien, dormía lo suficiente, comía lo que debía, todas esas medidas lo hacía, entre otras cosas, para no desanimarse al ver tanta estupidez, apatía, ignorancia y cobardía. No fue depresivo, ni se desanimó porque hacía lo correcto. No utilices a Jesús como excusa para tus malestares emocionales, haz algo: Camina, aliméntate bien, duerme, pide ayuda, no te quedes de brazos cruzados, se honesto con tus propios sentimientos. Cuando Jesús se enojó, simplemente lo expresó, cuando estuvo triste lloró, cuando se sintió traicionado confrontó, todo eso le ayudó a su equilibrio mental. No lo uses como excusa para tus bajas de biorritmo o falta de equilibrio interior. Jesús no fue depresivo.
  • JESÚS NO FUE POLÍTICO. Nunca buscó para sí puestos de ningún tipo, no anduvo haciendo campañas, ni sonriendo por un voto. Fue lo más alejado de toda búsqueda de dividendos políticos, hoy en día sería una pesadilla para cualquier asesor de imagen: Ofendió al rey, despreció a los clérigos, dejó en ridículo a los abogados de la ley, no permitió a la secta de los fariseos que lo enlodaran con sus diatribas absurdas, se juntó con las prostitutas, con los enemigos del pueblo, hizo todo lo que no debería hacer un político. Incluso tuvo la osadía de ir al centro económico de ese tiempo, no para adular a los ricos y ladrones, sino para volcar sus mesas de dinero. Así que deja de usar a Jesús como excusa. Cuando no dices la verdad para no perder el favor de un grupo de personas que podrían apoyarte en un puesto, simplemente has vendido tu conciencia por una palmada en la espalda. Cuando dejas pasar la injusticia, porque el que ha tomado la decisión, es alguien con poder, lo único que has hecho es venderte, ese es tu precio. No uses a Jesús como justificación para tu cobardía. Jesús no fue político.
  • JESÚS NO FUE ARROGANTE. Es cierto que los hipócritas de su tiempo les dijo “sepulcros blanqueados”, pero no lo hizo con soberbia, ni siquiera con orgullo. Sólo dijo lo que tenía que decir, porque sabía que era la oportunidad que esa gente tendría de recibir algo más que palabras vacías. Algunos lo entendieron, un fariseo, un publicano, un empleado del rey, un sacerdote, y la lista sigue. Los arrogantes de su tiempo lo alabaron, ningún arrogante hace eso con alguien de su propia calaña. No uses a Jesús como excusa, el utilizó expresiones muy fuertes, pero las hizo con un amor tan grande que tú y yo empequeñecemos ante su manera de ser. No uses a Jesús como excusa para tu falta de amor para tus detractores, ni para quienes no opinan igual que tú. Jesús no fue arrogante.
  • JESÚS NO FUE VIOLENTO. La violencia es muy sutil, no se necesita golpear con las manos, los pies o algún bate, hay formas más elegantes: Una mentira dicha en el momento correcto, un rumor transmitido a la persona indicada, es decir, al chismoso de turno, la prepotencia de hacer que otra persona se sienta indigna, decirles a otros “me haces caso porque yo mando”, y otras violencias similares, nunca estuvieron en la vida de Jesús. Por eso le siguieron tantas personas, porque era capaz de llamar la atención, pero no dudaban quienes merecían dicho trato que él amaba y respetaba al máximo. Así que no puedes usar a Jesús como excusa para tus violencias sutiles. Jesús aceptó el diálogo, la controversia y la discusión, pero nunca impuso ni maltrató. Jesús no fue violento.
  • JESÚS NO FUE SOLITARIO. Una cosa es amar la soledad, otra muy distinta es ser solitario. Los primeros eligen alejarse por un rato para gozar de las bondades de sus propias mentes, espacios y caminos. Los solitarios, por el contrario, se aíslan, no permiten a otras personas acercárseles, especialmente a sus mentes. Jesús pasó muchas horas en casas de amigos, participó en momentos sublimes con otras personas que estuvieron a su lado. Se involucró, participó, habló, jugó, todo porque aunque amaba pasar tiempo a solas con Dios, no dudaba en ocupar todo el tiempo posible para construir lazos con otras personas, amigos, compañeros de viaje, etc. No uses a Jesús como excusa para tu aislamiento ni para tu alejamiento de otros. Jesús no sirve de justificación. Jesús no fue solitario.
  • JESÚS NO FUE PASIVO. Cristo fue un hombre de acción. No se quedó esperando que la gente viniera a escucharlo, fue a donde ellos estaban. Buscó a quienes precisaban de su ayuda, confrontó, discutió, habló, enfrentó, caminó, se puso en acción. Jesús no se quedó esperando que sólo sus oraciones fueran el método para transformar a otros, también se puso en pie y enseñó. No esperó que la gente necesitada le hablara, él tomó la iniciativa. Jesús fue un hombre de acción. No lo uses para justificar tu apatía y modorra. ¿Quieres cambios? ¡Haz algo! ¿Deseas que tu entorno sea mejor? ¡Ponte a trabajar! Muchos cristianos han convertido la oración pasiva en su excusa para quedarse cómodos sin hacer nada. En vez de orar, Dios ayuda a los pobres (cosa que la Biblia no dice), párate y anda a ayudar a quienes más lo necesitan. Jesús no te sirve como excusa. Jesús no fue pasivo.
  • JESÚS NO FUE AUTORITARIO. Nunca hizo sentir a alguien que debía escucharlo exclusivamente porque él era quien decía ser. Nunca usó su cargo ni su oficio ni su misión como excusa para maltratar a alguien ni humillarlo. Jesús no fue autoritario, no creyó en el verticalismo. Por eso algunos de sus discípulos estaban desconcertados. El que enseñó que el primero debe ser servidor de todos es el que dio el ejemplo. Así que no uses a Jesús como excusa para tus autoritarismos. El tener un puesto en la iglesia no te da autoridad, sólo te ofrece un privilegio, una oportunidad, es en el fondo, un medio para que te conviertas en alguien diferente. El tener un título académico no te autoriza para ser autoritario ni humillar a nadie. Jesús no fue autoritario.
  • JESÚS NO BUSCÓ SALIDAS FÁCILES. Cristo no tuvo la mala suerte tuya y mía de nacer en la generación del “compre hoy pague mañana”, la sopa instantánea o el microondas. El tuvo el extraordinario privilegio de no conocer las tarjetas de créditos, ni las soluciones instantáneas (baje peso sin esfuerzo, ¿alguna vez les creíste?). Tuvo que viajar a Galilea, y se puso en camino, no sobre un animal sino sobre sus pies. Fue necesario ir a Jerusalén y buscó el sendero que lo llevaba allá, no se hizo amigo de algún rico para que le proveyera de algún caballo. Deja de usar a Jesús como excusa para tus formas escapistas de vivir. Los caminos más fáciles, a menudo llevan a callejones sin salida que no te ayudan para nada. Jesús no buscó salidas fáciles.
  • JESÚS NO FUE DOGMÁTICO. No defendió ideas a fuerza de presión, autoritarismo ni nada que se le pareciera. Atrapó a las multitudes no con sus dogmas, sino con la sencillez de un discurso que buscaba ayudar a las personas a pensar. Dialogó, aún con personas que tenían ideas totalmente contrarias a las suyas. Escuchó con paciencia a Nicodemo y no lo arrolló con dogmas, sino que creó el ambiente para que él pensara, y tomara decisiones. Lo mismo hizo con la mujer samaritana. Así que deja de usar a Jesús como excusa para no pensar, para ser cerrado, para dialogar con el diferente o distinto a ti. Jesús no fue dogmático.
  • JESÚS NO USÓ LA RELIGIÓN COMO EVASIÓN. Jesús oraba, pero también actuaba. No utilizó nunca la religión como una forma de evadir la realidad. Mientras algunos de su tiempo se conformaban con culpar a Dios de todo: Enfermedad, sufrimiento, riqueza, pobreza, etc. Jesús tomó una posición diferente. Se acercó a los enfermos, a los sufrientes, a ricos y pobres, y simplemente, les habló de Dios, pero no para culparlo de sus situaciones vitales, sino para darles una orientación positiva. Fue crítico de los religiosos de su tiempo, no sólo por su hipocresía sino porque habían enseñado una religión de evasión de la realidad. Así que deja de usar a Jesús como excusa para justificar una religión de opio, que te enseñe a conformarte. Jesús fue revolucionario, no una persona pasiva que pensó que todo lo que sucedía era simplemente por voluntad divina. Cuando nadie ayudaba al pobre, por considerar que era la voluntad de Dios, él se acercó y les dijo claramente que Dios esperaba darles riquezas no pobrezas. Cuando los enfermos eran maltratados considerando que vivían simplemente el resultado de su pecado, Jesús los tocó y los atendió. Así que deja la religión de conformismos, Jesús no te sirve para eso. Jesús no usó la religión como evasión.
Probablemente otros utilizan otras excusas, utilizando a Jesús como corroboración, así que como la verdad la construimos entre todos, te invito a que continuación agregues tus propios motivos para decir qué excusas utilizamos teniendo a Jesús como el centro de nuestras justificaciones engañosas.

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