Todos los años, cuando llega el “día de las madres” y “el día de los padres” me surge la misma inquietud: ¿Cómo le damos honra a padres que no merecen que se les honre? ¿Cómo cumplimos el mandato sin sentirnos que estamos actuando de manera hipócrita frente a madres y padres que se han comportado de una manera impropia? Quienes leen mis artículos saben que tengo el más alto concepto de mi madre a quién respeto y amo como una mujer extraordinaria. Sin embargo, no es el mismo sentimiento que tengo hacia mi progenitor, a quien admiro porque siempre fue un hombre trabajador y honrado, sin embargo, no fue padre, al menos como debería haberlo sido, o al menos como sus hijos lo hemos sido con nuestros hijos por ejemplo de nuestra madre. Por lo tanto, he tenido que hacerme la misma pregunta más de una vez. He pensado en la pertinencia de este artículo, y lo escribo pensando en todos aquellos hijos que de un modo u otro tienen el mismo dilema que me he planteado yo.
Muchas gracias pastor por este post, realmente digno de reflexión.
ResponderEliminarenviar este tipo de información cristiana a la persona siguiente verónica.sedo@hotmail.com....(observar que lleva un punto después de la palabra verónica)..gracias
ResponderEliminarJESUS SENOR DE SENOR, CABALLERO NOBLE Y EQUILIBRADO LLENO DE AMOR Y COMPASION...ATENTO SIN SER SERVIL...PORTE DE DIOS...POR QUE ERA DIOS...HECHO HOMBRE...GRACIAS POR HABERNOS CREADO Y DARNOS LA CAPACIDAD DE ANALIZARTE Y CONOCERTE Y REGOCIJARNOS EN TI..
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