Sermones androcéntricos e identidad de la mujer
Los sermones constituyen el centro neurálgico de toda iglesia. Son la fuente principal de alimento espiritual de la congregación. La iglesia la componen varones y mujeres. Sin embargo, la mayor parte de los púlpitos y durante casi todas las reuniones son ocupados por varones. En más de una oportunidad alguna dama de la iglesia predica, pero, aparece como algo excepcional y como una concesión del monopolio y siempre entregado de manera condescendiente para que las mujeres no se sientan incómodas. No es práctica habitual.